En una elección tan inédita como la de jueces y magistrados por voto popular, la visibilidad es el primer gran obstáculo. Con cientos de perfiles en competencia, tiempos reducidos y un electorado poco familiarizado con este tipo de cargos, el riesgo de pasar desapercibido es altísimo.
Aquí entra en juego una herramienta de la comunicación estratégica que, aunque proviene del mundo del marketing, resulta especialmente útil para las campañas políticas: el método AIDA.
AIDA es un acrónimo que estructura el proceso de persuasión en cuatro etapas:
• Atención
• Interés
• Deseo
• Acción
Adaptado al contexto de la elección judicial, este modelo puede marcar la diferencia entre un perfil invisible y uno competitivo:
1. Atención:
La ciudadanía primero necesita saber que estas elecciones existen. La judicialización del voto es tan nueva que ni siquiera todos los votantes están al tanto de que podrán elegir jueces y magistrados. Sin esta visibilidad básica, no hay posibilidad de posicionamiento.
2. Interés:
Una vez captada la atención, hay que explicar, en lenguaje claro, qué función cumple un juez y por qué su elección tiene consecuencias reales en la vida de las personas. Esto debe hacerse sin tecnicismos, conectando con temas cotidianos como justicia familiar, seguridad o derechos humanos.
3. Deseo:
Aquí se construye la percepción positiva del perfil. ¿Qué hace distinto a este candidato o candidata? ¿Qué valores representa? ¿Por qué debería confiarle mi voto? Este paso implica construir una narrativa de credibilidad, experiencia y compromiso ético.
4. Acción:
Finalmente, se busca motivar la participación informada: que el elector no solo conozca a los candidatos, sino que tenga la intención real de votar y hacerlo con criterio. En un escenario con múltiples aspirantes y campañas cortas, esta fase requiere mensajes contundentes y consistentes.
Aplicar AIDA no significa volver la justicia un producto ni reducir el proceso electoral a una campaña publicitaria. Significa ordenar estratégicamente la comunicación, para que el mensaje judicial llegue con claridad, coherencia y propósito.
Porque en esta elección histórica, quien no logre comunicar, simplemente no existirá en la mente del votante.